La
filosofia renacentista a la modernidad:
en los
principios de la filosofia del renacimiento se creo un movimiento llamado
la reforma protestante, es un movimiento religioso cristiano, iniciado en
Alemania en el siglo XVI, que llevó a un cisma de la Iglesia católica para dar
origen a varias iglesias y organizaciones agrupadas bajo la denominación de
protestantismo.
Iniciada
por Lutero con su desafío a los legados y a la excomunión papal, la Reforma
protestante no fluyó normalmente; fueron varios los grupos que tomaron caminos
paralelos, pero también irreconciliables, aunque unidos por su oposición a la
doctrina y a la disciplina de la iglesia romana y por su lucha política y
militar contra el papa o el emperador.
Este
movimiento hundía sus raíces en elementos de la tradición católica medieval,
como el movimiento de la Devoción moderna en Alemania y los Países Bajos, que
era una piedad laica antieclesiástica y centrada en Cristo. Además, la segunda
generación del humanismo la siguió en gran medida. Comenzó con la predicación
de Lutero, que revisó las doctrinas medievales según el criterio de su
conformidad a las Sagradas Escrituras. En particular, rechazó el complejo
sistema sacramental de la Iglesia católica medieval, que permitía y justificaba
prácticas como la "venta de indulgencias", según Lutero, un verdadero
secuestro del Evangelio, el cual debía ser predicado libremente, y no vendido.
La
Reforma protestante dependió del apoyo político de algunos príncipes y monarcas
para poder formar iglesias cristianas de ámbito estatal (posteriormente
iglesias nacionales). Los grandes exponentes de la Reforma Protestante fueron
Martín Lutero y Juan Calvino.
Después
de 20 años de la reforma protestante, la iglesia católica decide crear la contrarreforma
católica.
Aunque muchos creían que era necesario reformarse, no sabían el modo de
hacerlo. Pronto, se llegó a la idea de que la mejor solución era convocar a
un Concilio donde se pudiesen discutir las posibles reformas. Carlos V presionaba
también a los Papas para que se convocase ese concilio con la esperanza de que
la Iglesia Católica volviese a existir unificada, pero los Papas desconfiaban
de las pretensiones políticas de Carlos V en Italia y no convocaron este
concilio sino hasta 1545, reunión que sería conocida como Concilio de Trento.
Las sesiones del Concilio de Trento duraron casi 17 años, ya que fueron
interrumpidas muchas veces. Varios Papas se sucedieron en Roma en ese lapso y
cuando dicho concilio finalizó, en 1562,
ya había muerto Carlos V.
El Concilio de Trento se desarrolló sin la participación de los
católicos adherentes al emergente protestantismo (aunque fue Lutero quien
primero propuso la necesidad de un concilio, en 1518), en muchos casos ellos
mismos se negaron a participar, creando así una nueva Iglesia Católica, e
intentándose librar de los errores anteriores: se cuidó la formación de los
obispos, se establecieron medidas de disciplina para
los sacerdotes y se crearon seminarios para
que los nuevos sacerdotes tuvieran una preparación religiosa adecuada para
poder enseñar una fe católica.
Se reafirmaron todos los puntos de la doctrina milenaria católica frente
a las protestantes:
§
Rechazo a
la idea de la Biblia como fuente única de doctrina (son de igual importancia la
Sagrada Tradición Apostólica y
el Magisterio de la Iglesia Católica
que junto con la Biblia hacen parte del único depósito de la fe).
§
La salvación es por gracia de Dios mediante la
fe y las obras juntas (Decreto de la Justificación).
§
La Eucaristía se definió dogmáticamente como la
consagración del pan en el cuerpo de Cristo y del vino en su sangre, que
renueva mística y sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la cruz.
§
La
veneración a las imágenes iconográficas y
a las Reliquias, muchas de ellas
vinculadas al culto cristiano de María (madre
de Jesús) como virgen y a los Santos fueron
confirmadas como práctica cristiana, junto a la existencia del Purgatorio. Esto tendría una enorme importancia en
el desarrollo del arte en las
iglesias católicas europeas, el llamado arte
barroco será la expresión artística de la Contrarreforma Católica,
con gran abundancia de imágenes para atraer al hombre común a la fe católica.
§
Se
unificaron los ritos de la Iglesia Católica Occidental en uno solo, la Misa tridentina.
La Contrarreforma Católica alimentó un renacer en la Roma papal, impulso
que se manifestó en el reavivamiento de antiguas órdenes religiosas, como
la Orden de los carmelitas descalzos,
reformada en España por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, los dos grandes escritores místicos de la Península Ibérica.
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